Aprovechar la vasta energía del Sol de manera eficiente
es algo que los científicos han estado trabajando durante décadas, ahora
investigadores de la Universidad de Harvard se encuentran un paso más cerca al
lograr concebir un sofisticado sistema que utiliza una bacteria estéticamente modificada para
convertir la energía solar en un combustible líquido.
“Hemos utilizado la energía del Sol para
obtener hidrógeno del agua (formada por dos átomos de hidrógeno y uno de
oxígeno). Con este hidrógeno, la bacteria modificada, de la especie Ralstonia
eutropha, es capaz de convertir CO2, el principal gas responsable
del calentamiento global, en un alcohol
combustible, el isopropanol. Al ser líquido, podría ser transportado mediante
las infraestructuras actuales”, dijo Daniel Nocera, responsable de la investigación.